¿Cuál es el valor del dinero?

El confinamiento, nos está cambiando, eso está claro. Nos estamos adaptando a una situación totalmente extraña, para nosotros. Y estamos aprendiendo a convivir con ello. Por ejemplo, aquellos productos que hace 36 días pasaban inadvertidos: guantes, mascarillas… ahora forman parte de nuestro día a día. Y este es el motivo, por el cual estos artículos han sufrido una subida considerable en su precio final. Pues el mercado de la oferta y demanda, manda.

Por lo tanto, ¿cuál es el valor del dinero? Creo, que realmente el valor del dinero nunca lo sabremos. El valor del dinero es el que nosotros/as queremos darle. Ahora,  cuesta, casi más una mascarilla, que un barril de crudo. Y antes de este confinamiento, esto parecería ciencia ficción.

Amargas despedidas

Si alguien me pregunta qué es, lo que peor llevo de mi enfermedad, sin lugar a dudas responderé: no poder estar en la última despedida de ese ser querido, es decir, no asistir a su funeral.

Entiendo, que con el estado de alarma, no se puedan celebrar grandes funerales, ni tampoco pequeños. Pero comprendo perfectamente, la soledad y la tristeza de los familiares que han perdido a sus seres queridos. Y es aquí, cuando un abrazo, es una de las mejores medicinas. Y ahora, hemos cambiado ese deseado abrazo, por palabras de consuelo a través del teléfono.

Hemos tenido que cambiar, la forma de despedirnos de nuestros seres queridos, pero lo que nunca olvidaremos es lo que ellos, nos han enseñado.

Aprendiendo a conocernos.

Conforme, pasan los días y seguimos en nuestras casas, la soledad, hace mella en nosotros/as. Da igual, que no estés solo/a en esta cuarentena, tus pensamientos sí que lo están. Tu subconsciente te juega malas pasadas, ya que es inevitable, no caer en el abatimiento o en la desesperación, pues si enciendes la televisión el coronavirus es el mayor protagonista.

No obstante, poco a poco estamos aprendiendo a volver a  re conocernos a nosotros/as mismos/as y empezamos a conocer nuestros síntomas melancólicos y a buscar una solución. La más fácil es apoyarte en las personas que están contigo, en tu casa. Pero si esto no es posible, buscas el apoyo de tus familiares a través de la tecnología.

Es admirable y sorprendente, cómo esa madre, amiga, hermano… que conoces desde hace muchos años. Ahora, en estos momentos tan difíciles evolucionan, para dar lo mejor de sí y para que no caigamos en la apatía.

Posiblemente, esta sea la crisis más dura que nos está tocando vivir. Y a pesar de ello, está sacando lo mejor de cada persona. Cuando todo esto termine, y se hable de lo que ahora estamos viviendo. Hagamos todo lo posible para que relatemos la solidaridad que hubo entre nosotros/as.

(Publicado en Facebook el 13 de abril)

SQM

Viernes Santo y confinados en casa. Una sensación bastante extraña, ¿verdad?

Privados de esa deseada libertad, que te permite abrazar a tus seres queridos, disfrutar de una buena mesa, o de ese viaje que con tanta ilusión contabas los días, que faltaban para partir. Y sin embargo, aquí estás, encerrada/o en tu casita, sin tener contacto exterior, debido a esa carga vírica que dicen que es mejor no exponerte a ella y si lo tienes que hacer por fuerza mayor, hazlo con cabeza. Curioso, ¿verdad? que algo invisible te condicione tu vida.

Pues bienvenida/o a nuestro mundo. Nosotras ya estábamos encerradas en nuestras casitas desde mucho antes. Nosotras (y hablo en femenino, porque esta enfermedad ataca más a mujeres que a hombres) ya huíamos de nuestra carga tóxica. Nosotras, ya sabemos lo que es el confinamiento y todo lo que esto significa. Nosotras, que intentamos luchar todos los días por visibilizar nuestra enfermedad, nos gustaría que cuando todo esto termine, y nos veáis con nuestras mascarillas por la calle, seáis respetuosos/as con nosotras y comprendáis, que llevar una mascarilla no es fácil. Que comprendáis, que estar enferma tampoco lo es y sin embargo aquí estamos luchando día a día para que nuestra enfermedad no pueda con nosotras.

Esfuerzo.

La vida no es fácil. Y esta es una afirmación casi universal. Desde el pequeño agricultor con su pequeñita parcela, que te dirá que arar la tierra es una ardua tarea, hasta el gran deportista de élite que te comentará que para llegar hasta donde está, ha tenido que esforzarse bastante.

Y hay otra afirmación casi universal: que el esfuerzo te recompensará. Una vez, me dijeron, que la vida es la resolución de constantes problemas. Y que algunas veces, te equivocarás y otras acertarás. Pero siempre tendrás que esforzarte para sacar lo mejor de ti.

Y esto es, lo que estamos haciendo ahora mismo, sacando lo mejor de nosotros/as y solucionando este “problema”.

(Publicado en Facebook el 10 de abril)

Luchar, resistir.

Los días pasan, y seguimos luchando contra un enemigo silencioso. Los días pasan, y seguimos luchando contra nosotros/as mismos/as. Los días pasan, y seguimos luchando contra la adversidad, el aburrimiento, el abatimiento, la ira, la tristeza, la nostalgia… Los días pasan, y seguimos y seguiremos luchando, porque el espíritu de supervivencia es invencible. Los días pasan y seguiremos luchando, porque hemos re descubierto el poder de nuestra fuerza interior.

(Publicado en Facebook, el 7 de abril)

El miedo, no da tanto miedo

El miedo, ese gran enemigo o amigo. El miedo, hace que seamos prudentes e imprudentes. El miedo, hace que seamos héroes o cobardes.

En esta situación, creo que, el miedo está jugando a nuestro favor, hace que seamos héroes. Hace que permanezcamos en cuarentena cuidando a nuestros seres queridos. Hace que aquellas personas que salen a la calle a trabajar, sean prudentes y nos cuiden a nosotros, a los que no podemos salir.

El miedo, saca lo peor y lo mejor de cada ser; y nosotros, debemos estar orgullosos, porque estamos demostrando que el miedo no puede con nosotros, que nosotros somos más fuerte que el.

(Publicado en Facebook, 4 de marzo)

Relato romántico.

Hoy toca evadirse del mundo. Tanto coronavirus nos está volviendo locos/as. Y para ello, os dejo este pequeño relato romántico.

– Al igual que el agua, fluyendo por diversos lugares, atravesando pendientes, prados… y siempre desembocando en la mar, vuestro amor atravesará momentos difíciles y siempre os reencontrareis.

– Al igual que el fuego, que calienta en las noches frías y también provoca incendios, vuestro amor se llenará de pasión.

– Al igual que el aire, que puede ser como una suave brisa o como un gran huracán, vuestro amor también sufrirá cambios bruscos.

– Y finalmente, al igual que la tierra, que se puede desquebrajar o ser firme, dependerá de vuestro amor construir futuros cimientos.

(Publicado en Facebook el 2 abril)

Pésame a los familiares víctimas del COVID 19.

Cuando empezó la epidemia, pensé: llegará un momento en el que los telediarios hablen de fallecidos y ya no nos sorprenda. Pues, desgraciadamente, para mí, ese día ya ha llegado. Poco a poco, nos estamos acostumbrando a escuchar elevadísimas cifras de fallecidos. Los medios de comunicación, hacen todo lo posible por dar ánimos y no desmotivar, pero esta situación es complicada. Desde aquí, me gustaría dar el pésame a los familiares de los fallecidos. Decir que la vida sigue y que seguramente esos familiares querrían que nosotros luchásemos para poder conseguir nuestros sueños.

¿Cuánto nos ha cambiado el confinamiento?

 Es sorprendente y admirable la adaptación del ser humano. Poco a poco, hemos adaptado este confinamiento a nuestro modo de vida. O nuestro modo de vida al confinamiento. Vamos haciendo nuestras rutinas. Y vamos aprendiendo nuevos retos.

Por ejemplo, ahora ya no vas a un bar para socializarte, simplemente esperas a que sean las ocho de la tarde, y sales al balcón o la terraza.

Todo esto hace, que veas la vida, desde una perspectiva distinta. Ahora ya no te importan todas esas cosas a las que antes le dabas importancia. Porque, ¿qué es lo realmente importante? ¿adaptaremos parte de este estilo de vida, cuando todo esto termine? ¿este confinamiento, nos está cambiando? Y si es así ¿cuánto nos está cambiando?

(Publicado en Facebook el 31 de marzo)

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